Da tu apoyo a Chisland! Desactiva tu bloqueador de publicidad o haz una donación para el mantenimiento del foro! Cualquier cifra vale, puedes leer más información aquí
La izquierda en Honduras se niega a entregar el poder a pesar de perder la elección
La izquierda llama a tomar las calles para desconocer el resultado electoral y conservar el poder a sangre y fuego, a pesar de obtener 20% de los votos. La naturaleza antidemocrática de la izquierda sale a relucir nuevamente.
Empoderamiento femenino: tres mujeres izquierdistas lideran el golpe de estado en Honduras para desconocer la voluntad popular expresada en elecciones, en nombre del supremo valor del socialismo.
La izquierda intenta destruir otra democracia en el continente para imponer la dictadura socialista. Sólo ellos representan al "pueblo" y por tanto deben conservar el poder incluso en contra de la voluntad de ese "pueblo". Los socialistas son la mayor amenaza contra la democracia y las libertades que haya vivido el continente en este siglo, pero por mucho.
Misión técnica de expertos electorales de la Organización de Estados Americanos -OEA- insta a la izquierda a abstenerse a imponer la violencia y a respetar la democracia.
La izquierda invoca a los militares para dar el golpe de estado y desconocer las elecciones democráticas, y las fuerzas armadas manifiestan que no acompañarán a la izquierda en destruir la democracia en Honduras e imponer la dictadura socialista.
1.- Trump publica un Tweet apoyando a uno de los candidatos presidenciales en Honduras.
2.- Se hacen las elecciones, el socialismo obtiene solo el 20% de los votos, la mayor paliza electoral de la Historia de la izquierda hondureña.
3.- El candidato al que apoyó Trump con un tweet obtiene la victoria.
4.- El gobierno socialista, derrotado 80 contra 20, dice que ese tweet de Trump es una injerencia inaceptable, que se trata de un «golpe electoral» (ya sabe usted cómo es la izquierda creando conceptos a conveniencia) y que, fruto de ese tweet, el pueblo votó amenazado, influenciado.
5.- Como ellos y solo ellos representan al pueblo (aunque 8 de cada 10 hondureños no vote por ellos) y ellos y solo ellos pueden garantizar lo que es mejor para el pueblo (no el pueblo mismo) su deber es anular las elecciones y seguir en el poder.
Ya Manuel Zalaya, el marido de la actual Presidenta aspirante a dictadora, lo había intentado una vez, violando la Constitución de Honduras. Fue destituido por juicio político en el Congreso, de acuerdo a la Constitución, con votos incluso de su partido. La izquierda de todo el continente hizo marchas (sí, marchas) para denunciar el «golpe en Honduras».
¿Hoy? ¿Marchas, declaraciones? Noo... ahora «no hay que meterse en los asuntos internos de otros países...»
Píntenlo como quieran: ser de izquierda hoy en América Latina es apoyar dictaduras, defender golpes de estado y hacer la vista gorda ante crímenes de lesa humanidad.
Comentarios
La izquierda llama a tomar las calles para desconocer el resultado electoral y conservar el poder a sangre y fuego, a pesar de obtener 20% de los votos. La naturaleza antidemocrática de la izquierda sale a relucir nuevamente.
Empoderamiento femenino: tres mujeres izquierdistas lideran el golpe de estado en Honduras para desconocer la voluntad popular expresada en elecciones, en nombre del supremo valor del socialismo.
Ya la izquierda comenzó el proceso para subyugar al pueblo hondureño para imponer el socialismo y permanecer en el poder para siempre.
La izquierda intenta destruir otra democracia en el continente para imponer la dictadura socialista. Sólo ellos representan al "pueblo" y por tanto deben conservar el poder incluso en contra de la voluntad de ese "pueblo". Los socialistas son la mayor amenaza contra la democracia y las libertades que haya vivido el continente en este siglo, pero por mucho.
La izquierda envía a sus grupos paramilitares antifascistas a asaltar el Consejo Electoral de Honduras para desconocer el resultado de las elecciones.
Misión técnica de expertos electorales de la Organización de Estados Americanos -OEA- insta a la izquierda a abstenerse a imponer la violencia y a respetar la democracia.
La izquierda invoca a los militares para dar el golpe de estado y desconocer las elecciones democráticas, y las fuerzas armadas manifiestan que no acompañarán a la izquierda en destruir la democracia en Honduras e imponer la dictadura socialista.
1.- Trump publica un Tweet apoyando a uno de los candidatos presidenciales en Honduras.
2.- Se hacen las elecciones, el socialismo obtiene solo el 20% de los votos, la mayor paliza electoral de la Historia de la izquierda hondureña.
3.- El candidato al que apoyó Trump con un tweet obtiene la victoria.
4.- El gobierno socialista, derrotado 80 contra 20, dice que ese tweet de Trump es una injerencia inaceptable, que se trata de un «golpe electoral» (ya sabe usted cómo es la izquierda creando conceptos a conveniencia) y que, fruto de ese tweet, el pueblo votó amenazado, influenciado.
5.- Como ellos y solo ellos representan al pueblo (aunque 8 de cada 10 hondureños no vote por ellos) y ellos y solo ellos pueden garantizar lo que es mejor para el pueblo (no el pueblo mismo) su deber es anular las elecciones y seguir en el poder.
Ya Manuel Zalaya, el marido de la actual Presidenta aspirante a dictadora, lo había intentado una vez, violando la Constitución de Honduras. Fue destituido por juicio político en el Congreso, de acuerdo a la Constitución, con votos incluso de su partido. La izquierda de todo el continente hizo marchas (sí, marchas) para denunciar el «golpe en Honduras».
¿Hoy? ¿Marchas, declaraciones? Noo... ahora «no hay que meterse en los asuntos internos de otros países...»
Píntenlo como quieran: ser de izquierda hoy en América Latina es apoyar dictaduras, defender golpes de estado y hacer la vista gorda ante crímenes de lesa humanidad.
Los grupos antifas de la izquierda salieron a las calles a reprimir a los que intentan defender el proceso electoral y su voto.