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Hilo de la dictadura cubana y sus criminales aliados socialistas
Bueno a ti te cuelan bulos a todas horas, no te enteras de nada, eres un oligo afectado por el consumo de estupefacientes, lo hemos visto en este mismo foro.
La que no hace ataques personales. Mira, imbécil come ojetes dictatoriales, yo, hasta el culo de todo lo que se te ocurra, sigo diciendo bastantes menos imbecilidades que tú. Y si, el gordo hijo de puta hijo y nieto de los otros hijos de puta tiene pasta para hjacer edificios con mucho brilli brilli y misiles nucleares, pero no para que coman dignamente los coreanos.
Sé que somos pocos en este foro pero, ¿realmente merece la pena tener a una troll como esta?
No es por toda la mierda que defiende desde hace veinte años, ni tampoco porque sea multinick, es que encima cada vez se corta menos en sus ataques personales y no veo que aporte nada de un mínimo interés.
Sé que somos pocos en este foro pero, ¿realmente merece la pena tener a una troll como esta?
No es por toda la mierda que defiende desde hace veinte años, ni tampoco porque sea multinick, es que encima cada vez se corta menos en sus ataques personales y no veo que aporte nada de un mínimo interés.
Es un personaje molesto, pero útil. Si te pones a ver, es como el miembro de una familia que intenta venderse socialmente como respetable (la izquierda), y ese miembro incomodo no se corta en decir lo que piensa sin complejos, por más impresentable que sea lo que dice, dejando ver lo que realmente defiende esa familia, dejándolos en evidencia.
Porque el único miembro del foro que no se corta en ataques personales es Sucu.
No, al final todos o casi todos insultamos, yo el primero, pero creo que lo de esta tipa es otro nivel. Y no creo que hagan falta explicaciones porque son muchos años ya soportándola.
Pero si creéis que tiene sentido tenerla dando por saco en todos los putos hilos sin que aporte absolutamente nada (aparte de la oligofrenia, claro), pues oye, ya está.
El liberaloide criptofacha trolleando como siempre defendiendo la libertad de expresión.
A ver, una persona que por un lado defiende un terrorista rebanacuellos islamista fundamentalista del ISIS y por otro se indigna con el hijab, ¿Qué es?
Cuando se habló de echar a Diony por sus insultos, dije que no, y he sido agraciado por múltiples calificativos suyos, paso por momentos de cabreo y momentos de relax, idem con Sucu, pero la decisión no es mía.
A lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, el socialismo ha repetido el mismo discurso con distintas banderas: igualdad, justicia social y un futuro mejor para todos. Cada vez que aparece, se presenta como una alternativa moral frente a un sistema que califica de injusto. Sin embargo, cuando se revisa la historia, el patrón se repite con una precisión inquietante: grandes promesas al inicio, apoyo ideológico desde el exterior y, poco tiempo después, escasez, control y un Estado cada vez más autoritario.
Desde la Unión Soviética hasta Cuba, pasando por Venezuela, Corea del Norte y Europa del Este, el socialismo no colapsó por errores aislados, sino por su propia lógica interna. La concentración del poder, la eliminación de la propiedad privada y el control absoluto de la economía terminaron destruyendo la productividad y la libertad individual. Cuando la realidad no coincidió con la teoría, la respuesta nunca fue corregir el modelo, sino reprimir, censurar y culpar a enemigos externos.
El verdadero costo del socialismo no se mide solo en cifras económicas, sino en vidas truncadas, generaciones atrapadas en la pobreza y sociedades privadas de decidir su propio destino. Aun así, la ideología reaparece una y otra vez, maquillada con nuevos nombres y discursos renovados. La historia demuestra que el socialismo siempre promete un mañana mejor, pero exige que millones paguen hoy el precio del experimento.
Comentarios
Jordania, Cuba, EEUU... predicando la praxis comunista por medio mundo.
La mayoría nos preocupamos por el auge del Alt-Right, que son los tuyos.
La culpa es del imperialismo y ni luz, ni agua, ni comida, ni sanidad, pero rezuman dignidad, según gente que no vive en Cuba.
No, si en Corea si que son super frugales (no les quedan más cojones) excepto la nomenklatura monarquico-comunista.
¡Qué se le va a hacer!
Hay que ser muy gilipollas y muy hijaputa para escribir eso, no es que otros no escriban cosas similares, pero te concedo una neurona más.
Discúlpate, en público o en privado.
¿Es tu caso? - creo que sí. Pues se llega a la misma conclusión.
Sé que somos pocos en este foro pero, ¿realmente merece la pena tener a una troll como esta?
No es por toda la mierda que defiende desde hace veinte años, ni tampoco porque sea multinick, es que encima cada vez se corta menos en sus ataques personales y no veo que aporte nada de un mínimo interés.
Es un personaje molesto, pero útil. Si te pones a ver, es como el miembro de una familia que intenta venderse socialmente como respetable (la izquierda), y ese miembro incomodo no se corta en decir lo que piensa sin complejos, por más impresentable que sea lo que dice, dejando ver lo que realmente defiende esa familia, dejándolos en evidencia.
No, al final todos o casi todos insultamos, yo el primero, pero creo que lo de esta tipa es otro nivel. Y no creo que hagan falta explicaciones porque son muchos años ya soportándola.
Pero si creéis que tiene sentido tenerla dando por saco en todos los putos hilos sin que aporte absolutamente nada (aparte de la oligofrenia, claro), pues oye, ya está.
El liberaloide criptofacha trolleando como siempre defendiendo la libertad de expresión.
A ver, una persona que por un lado defiende un terrorista rebanacuellos islamista fundamentalista del ISIS y por otro se indigna con el hijab, ¿Qué es?
¿Un esquizofrénico o un oligofrénico?
Así le ha ido al estulto de Boric...
Representan lo peor.
Y es la susodicha izquierda.
De una izquierda más razonable.
Los cubanos con acceso a internet votaron, y este fue el resultado:
A lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, el socialismo ha repetido el mismo discurso con distintas banderas: igualdad, justicia social y un futuro mejor para todos. Cada vez que aparece, se presenta como una alternativa moral frente a un sistema que califica de injusto. Sin embargo, cuando se revisa la historia, el patrón se repite con una precisión inquietante: grandes promesas al inicio, apoyo ideológico desde el exterior y, poco tiempo después, escasez, control y un Estado cada vez más autoritario.
Desde la Unión Soviética hasta Cuba, pasando por Venezuela, Corea del Norte y Europa del Este, el socialismo no colapsó por errores aislados, sino por su propia lógica interna. La concentración del poder, la eliminación de la propiedad privada y el control absoluto de la economía terminaron destruyendo la productividad y la libertad individual. Cuando la realidad no coincidió con la teoría, la respuesta nunca fue corregir el modelo, sino reprimir, censurar y culpar a enemigos externos.
El verdadero costo del socialismo no se mide solo en cifras económicas, sino en vidas truncadas, generaciones atrapadas en la pobreza y sociedades privadas de decidir su propio destino. Aun así, la ideología reaparece una y otra vez, maquillada con nuevos nombres y discursos renovados. La historia demuestra que el socialismo siempre promete un mañana mejor, pero exige que millones paguen hoy el precio del experimento.