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El antihilo de política (para eso que no sabes en qué hilo poner)

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Comentarios

  • Vlish escribió : »
    Tampoco se sabe porque se suspende toda la red de Rodalias en Catalunya, porque el accidente de ayer parece, yo ya no afirmo nada, que fue consecuencia de las lluvias en un punto concreto.

    Como que no? Si han sido meridianos.

    Se suspende porqué ha habido un temporal que ha afectado a toda Catalunya pero principalmente al litoral y prelitoral, donde más km de vía tiene la red de Rodalies. A raíz del temporal ha habido dos descarrilamientos ligados a desprendimientos.

    Se revisa toda la red para asegurar que sea seguro operar tras esos daños. Hay distintas comunicaciones al respecto.

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  • editado 21 de enero PM
    Desde que se ha liberalizado el sistema ferroviario, hay muchos más trenes, pero el mantenimiento no ha aumentado en la misma medida. Está claro, a mi entender, que de ahí viene el problema. El responsable debería ser el responsable de ese mantinimientro, ergo, el gobierno del Estado.

    PD: Tarrou, no lo había comparado con lo de la DANA, porque lo de Mazón sería una responsabilidad como la de este accidente (en un sitio no se ha invertido adecuadamente en mantenimiento y en el otro directamente se desmontó el sistema de prevención y actuación contra ese tipo de desastres, y además en Valencia no se actuó debidamente una vez ocurrida la desgracia ... es como si los bomberos no hubieran acudido al accidente ferroviario hasta muchas horas después porque el ministro se estuviera emborrachando con una chati en un restaurante).

    Pero una cosa no justifica la otra, excepto quizás para los ultras y buitres carroñeros afines a uno u otro color. De hecho yo no hubiera abierto este melón en el hilo de política.
  • editado 21 de enero PM
    El sindicato de ferroviarios venía avisando hace tiempo. Si hacen huelga (ese derecho del que disfrutamos en cualquier estado de derecho y que les está vedado en cualquier dictadura de derechas o de izquierdas) tienen toda la justificación del Mundo. No se porque iban a ser fachas, más cuando el motivo no es salarial sino la seguridad propia y de los usuarios.
  • editado 21 de enero PM
    Inde escribió : »
    Vlish escribió : »
    Tampoco se sabe porque se suspende toda la red de Rodalias en Catalunya, porque el accidente de ayer parece, yo ya no afirmo nada, que fue consecuencia de las lluvias en un punto concreto.

    Como que no? Si han sido meridianos.

    Se suspende porqué ha habido un temporal que ha afectado a toda Catalunya pero principalmente al litoral y prelitoral, donde más km de vía tiene la red de Rodalies. A raíz del temporal ha habido dos descarrilamientos ligados a desprendimientos.

    Se revisa toda la red para asegurar que sea seguro operar tras esos daños. Hay distintas comunicaciones al respecto.

    1eje7njjqm9a.png

    Es un temporal, no un tsunami, si la infraestructura no aguanta un temporal, puese parece una mierda de infraestructura, compatible con que haya puntos concretos que puedan fallar.

    Pero vamos es obvio que no soy experto.

    Addon, hemos vuelto a los 160?, pero no sé había comprobado "todo" está noche?.
  • cptn_pescanova escribió : »
    El sindicato de ferroviarios venía avisando hace tiempo. Si hacen huelga (ese derecho del que disfrutamos en cualquier estado de derecho y que les está vedado en cualquier dictadura de derechas o de izquierdas) tienen toda la justificación del Mundo. No se porque iban a ser fachas, más cuando el motivo no es salarial sino la seguridad propia y de los usuarios.

    Es un sarcasmo, Capi. Simplemente me anticipo a lo que alguno (o alguna) pueda decir o insinuar en serio.
  • Vlish escribió : »
    Tampoco se sabe porque se suspende toda la red de Rodalias en Catalunya, porque el accidente de ayer parece, yo ya no afirmo nada, que fue consecuencia de las lluvias en un punto concreto.

    Estás mezclando churras con merinas. En tu comentario dices que no se sabe porqué está cerrado rodalies, cuando se ha explicado claramente el por qué. Porqué hay que revisar toda la infraestructura.

    Luego están otros temas, si la acción es correcta (si hay peligro de accidente debido a las lluvias, me parece mucho mas sensato cerrar rodalíes para asegurar las vías que mantenerlas abiertas para aparentar normalidad).

    Y, para terminar, la infraestructura de rodalies es una mierda? COMO LA COPA DE UN PINO. No será que los catalanes no llevemos años y años de peticiones para solo recibir promesas, presupuestos hinchados y nulas ejecuciones.



  • Bueno, de momento la bellísima persona que tenemos por ministro de Transportes ya ha insinuado que los maquinistas están un poco pirados.
  • editado 21 de enero PM
    Puddles escribió : »

    ¿Extraño por qué?

    Lo que une a los nacionalistas populistas de extrema derecha europeos y americanos, es el antieuropeísmo, la anti-globalización, la xenofobia, la homofobia, etc. Pero en la práctica, menos UE y menos OTAN es más fronteras y más volver a un status parecido al de antes de las grandes guerras del siglo XX, donde todos los países europeos estaban enfrentados entre sí. A esto nos conduce el trumpismo y el putinismo, a todo lo previo a la ONU, la UE y la OTAN. Deberías estar feliz de que crezcan. Putin lo está.
  • Stern von Afrika escribió : »


    Bueno, de momento la bellísima persona que tenemos por ministro de Transportes ya ha insinuado que los maquinistas están un poco pirados.

    Tampoco eso, ¿no? Entiendo que se refiere a un estado de ánimo de desolación por ver a compañeros muertos mientras trabajaban.

  • https://x.com/IdafeMartin/status/2013696237392781409
    Es un placer —y un deber— estar con ustedes en este punto de inflexión para Canadá y para el mundo.

    Hoy hablaré de la ruptura del orden mundial, del fin de la grata ficción y del amanecer de una realidad brutal en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno.

    Pero sostengo, aun así, que otros países —en particular las potencias medias como Canadá— no están indefensos. Tienen el poder de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados.

    El poder de los menos poderosos comienza con la honestidad.

    Cada día se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias. Que el orden basado en normas se está desvaneciendo. Que los fuertes hacen lo que pueden, y los débiles sufren lo que deben.

    Este aforismo de Tucídides se presenta como inevitable: la lógica natural de las relaciones internacionales reimponiéndose. Y, ante esa lógica, existe una fuerte tendencia de los países a adaptarse para encajar. A acomodarse. A evitar problemas. A esperar que el acatamiento compre seguridad.

    No lo hará.

    Entonces, ¿cuáles son nuestras opciones?

    En 1978, el disidente checo Václav Havel escribió un ensayo titulado El poder de los sin poder. En él planteó una pregunta sencilla: ¿cómo se sostenía el sistema comunista?

    Su respuesta empezaba con un verdulero. Cada mañana, este tendero coloca un letrero en su escaparate: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”. No lo cree. Nadie lo cree. Pero lo coloca de todos modos: para evitar problemas, para señalar conformidad, para llevarse bien. Y como cada tendero en cada calle hace lo mismo, el sistema persiste.

    No solo mediante la violencia, sino mediante la participación de la gente común en rituales que, en privado, sabe que son falsos.

    Havel llamó a esto “vivir dentro de una mentira”. El poder del sistema no proviene de su verdad, sino de la disposición de todos a actuar como si fuera cierto. Y su fragilidad proviene de la misma fuente: cuando incluso una sola persona deja de actuar —cuando el verdulero quita su letrero— la ilusión empieza a resquebrajarse.

    Ha llegado el momento de que las empresas y los países retiren sus letreros. Durante décadas, países como Canadá prosperaron bajo lo que llamamos el orden internacional basado en normas. Nos unimos a sus instituciones, alabamos sus principios y nos beneficiamos de su previsibilidad. Podíamos impulsar políticas exteriores basadas en valores bajo su protección.

    Sabíamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa. Que los más fuertes se eximirían cuando les conviniera. Que las reglas comerciales se aplicaban de manera asimétrica. Y que el derecho internacional se aplicaba con rigor variable según la identidad del acusado o de la víctima.

    Esta ficción era útil, y la hegemonía estadounidense, en particular, ayudó a proveer bienes públicos: rutas marítimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos para resolver disputas.

    Así que pusimos el letrero en la ventana. Participamos en los rituales. Y, en gran medida, evitamos señalar las brechas entre la retórica y la realidad. Ese pacto ya no funciona. Permítanme ser directo: estamos en medio de una ruptura, no de una transición. En las dos últimas décadas, una serie de crisis —financiera, sanitaria, energética y geopolítica— dejó al descubierto los riesgos de una integración global extrema.

    Más recientemente, las grandes potencias empezaron a usar la integración económica como arma. Aranceles como palanca. Infraestructura financiera como coerción. Cadenas de suministro como vulnerabilidades a explotar. No se puede “vivir dentro de la mentira” del beneficio mutuo mediante la integración cuando la integración se convierte en la fuente de tu subordinación. Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias —la OMC, la ONU, las COP—, la arquitectura de la resolución colectiva de problemas, están muy debilitadas.

    Como resultado, muchos países están llegando a las mismas conclusiones. Deben desarrollar mayor autonomía estratégica: en energía, alimentos, minerales críticos, finanzas y cadenas de suministro. Este impulso es comprensible. Un país que no puede alimentarse, abastecerse de energía o defenderse tiene pocas opciones. Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte tú. Pero seamos lúcidos sobre adónde conduce esto. Un mundo de fortalezas será más pobre, más frágil y menos sostenible.

    Y hay otra verdad: si las grandes potencias abandonan incluso la pretensión de normas y valores para perseguir sin trabas su poder e intereses, los beneficios del “transaccionalismo” se vuelven más difíciles de replicar. Los hegemones no pueden monetizar continuamente sus relaciones. Los aliados diversificarán para cubrirse ante la incertidumbre. Comprarán seguros. Aumentarán opciones. Esto reconstruye la soberanía —una soberanía que antes estaba anclada en normas—, pero que estará cada vez más anclada en la capacidad de resistir la presión.

    Esta gestión clásica del riesgo tiene un coste. Pero ese coste de la autonomía estratégica, de la soberanía, también puede compartirse. Las inversiones colectivas en resiliencia son más baratas que que cada uno construya su propia fortaleza. Los estándares compartidos reducen la fragmentación. Las complementariedades son de suma positiva.

    La pregunta para las potencias medias, como Canadá, no es si debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Debemos hacerlo. La pregunta es si nos adaptamos simplemente construyendo muros más altos —o si podemos hacer algo más ambicioso.

    Canadá fue de los primeros en escuchar la llamada de atención, lo que nos llevó a cambiar de forma fundamental nuestra postura estratégica. Los canadienses saben que nuestra vieja y cómoda suposición de que nuestra geografía y nuestras membresías en alianzas conferían automáticamente prosperidad y seguridad ya no es válida.

    Nuestro nuevo enfoque se basa en lo que Alexander Stubb ha denominado “realismo basado en valores” —o, dicho de otro modo, aspiramos a ser principistas y pragmáticos. Principistas en nuestro compromiso con valores fundamentales: la soberanía y la integridad territorial, la prohibición del uso de la fuerza salvo cuando sea coherente con la Carta de la ONU, el respeto de los derechos humanos. Pragmáticos al reconocer que el progreso suele ser incremental, que los intereses divergen, que no todos los socios comparten nuestros valores.

    Nos estamos comprometiendo ampliamente, de forma estratégica, con los ojos abiertos. Afrontamos activamente el mundo tal como es, no esperamos al mundo tal como quisiéramos que fuera. Canadá está calibrando sus relaciones para que su profundidad refleje nuestros valores. Estamos priorizando un compromiso amplio para maximizar nuestra influencia, dada la fluidez del mundo, los riesgos que esto plantea y lo que está en juego de cara a lo que viene. Ya no dependemos solo de la fuerza de nuestros valores, sino también del valor de nuestra fuerza.

    Estamos construyendo esa fuerza en casa. Desde que mi gobierno asumió el cargo, hemos recortado impuestos sobre ingresos, ganancias de capital e inversión empresarial; hemos eliminado todas las barreras federales al comercio interprovincial; y estamos acelerando un billón de dólares de inversión en energía, IA, minerales críticos, nuevos corredores comerciales y más allá. Estamos duplicando nuestro gasto en defensa para 2030, y lo hacemos de maneras que fortalezcan nuestras industrias nacionales.
  • Nos estamos diversificando rápidamente en el exterior. Hemos acordado una asociación estratégica integral con la Unión Europea, incluyendo la adhesión a SAFE, los mecanismos europeos de compra de defensa. Hemos firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes en los últimos seis meses. En los últimos días, hemos concluido nuevas asociaciones estratégicas con China y Catar. Estamos negociando pactos de libre comercio con India, la ASEAN, Tailandia, Filipinas y Mercosur.

    Para ayudar a resolver problemas globales, estamos impulsando una geometría variable: diferentes coaliciones para diferentes asuntos, basadas en valores e intereses. En Ucrania, somos miembro central de la Coalición de los Dispuestos y uno de los mayores contribuyentes per cápita a su defensa y seguridad. En soberanía ártica, nos mantenemos firmemente junto a Groenlandia y Dinamarca y apoyamos plenamente su derecho único a determinar el futuro de Groenlandia.

    Nuestro compromiso con el Artículo 5 es inquebrantable. Trabajamos con nuestros aliados de la OTAN (incluyendo el Nordic Baltic 8) para asegurar aún más los flancos norte y oeste de la alianza, incluyendo inversiones sin precedentes en radar de alcance más allá del horizonte, submarinos, aeronaves y presencia terrestre.

    En el comercio plurilateral, estamos impulsando esfuerzos para tender un puente entre el Acuerdo Transpacífico y la Unión Europea, creando un nuevo bloque comercial de 1.500 millones de personas. En minerales críticos, estamos formando clubes de compradores anclados en el G7 para que el mundo pueda diversificarse y alejarse de un suministro concentrado. En IA, cooperamos con democracias afines para garantizar que, en última instancia, no nos veamos obligados a elegir entre hegemones e hiperescaladores.

    Esto no es multilateralismo ingenuo. Tampoco es depender de instituciones debilitadas. Es construir coaliciones que funcionen, asunto por asunto, con socios que comparten suficiente terreno común como para actuar juntos. En algunos casos, será la gran mayoría de las naciones. Y es crear una densa red de conexiones a través del comercio, la inversión y la cultura, de la que podamos valernos para desafíos y oportunidades futuras. Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú. Las grandes potencias pueden permitirse ir solas. Tienen el tamaño de mercado, la capacidad militar, la palanca para dictar condiciones. Las potencias medias no.

    Pero cuando solo negociamos bilateralmente con un hegemón, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía. Es la representación de la soberanía mientras se acepta la subordinación.

    En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los países intermedios tienen una elección: competir entre sí por el favor o unirse para crear un tercer camino con impacto. No debemos permitir que el auge del poder duro nos ciegue ante el hecho de que el poder de la legitimidad, la integridad y las normas seguirá siendo fuerte —si elegimos ejercerlo juntos.

    Lo cual me devuelve a Havel. ¿Qué significaría para las potencias medias “vivir en la verdad”?

    Significa nombrar la realidad. Dejar de invocar el “orden internacional basado en normas” como si siguiera funcionando tal como se anuncia. Llamar al sistema por lo que es: un período en el que los más poderosos persiguen sus intereses usando la integración económica como un arma de coerción.

    Significa actuar con coherencia. Aplicar los mismos estándares a aliados y rivales. Cuando las potencias medias critican la intimidación económica que viene de una dirección pero guardan silencio cuando viene de otra, estamos manteniendo el letrero en la ventana.

    Significa construir aquello en lo que decimos creer. En lugar de esperar a que el hegemón restaure un orden que está desmantelando, crear instituciones y acuerdos que funcionen como se describen. Y significa reducir la palanca que permite la coerción.

    Construir una economía doméstica fuerte debería ser siempre la prioridad de todo gobierno. Diversificar internacionalmente no es solo prudencia económica; es la base material para una política exterior honesta. Los países se ganan el derecho a posturas basadas en principios reduciendo su vulnerabilidad a represalias.

    Canadá tiene lo que el mundo quiere. Somos una superpotencia energética. Poseemos vastas reservas de minerales críticos. Tenemos la población más educada del mundo. Nuestros fondos de pensiones están entre los mayores y más sofisticados inversores del planeta. Tenemos capital, talento y un gobierno con una enorme capacidad fiscal para actuar con decisión. Y tenemos los valores a los que muchos otros aspiran.

    Canadá es una sociedad pluralista que funciona. Nuestro espacio público es ruidoso, diverso y libre. Los canadienses siguen comprometidos con la sostenibilidad. Somos un socio estable y fiable —en un mundo que no lo es—, un socio que construye y valora relaciones a largo plazo.

    Canadá tiene algo más: el reconocimiento de lo que está ocurriendo y la determinación de actuar en consecuencia. Entendemos que esta ruptura exige más que adaptación. Exige honestidad sobre el mundo tal como es.

    Estamos quitando el letrero de la ventana. El viejo orden no va a volver. No deberíamos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero, a partir de la fractura, podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo. Esta es la tarea de las potencias medias, que son las que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que más tienen que ganar en un mundo de cooperación genuina.

    Los poderosos tienen su poder. Pero nosotros también tenemos algo: la capacidad de dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fuerza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente. Y es un camino ampliamente abierto a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros.
  • Tarrou escribió : »
    Stern von Afrika escribió : »


    Bueno, de momento la bellísima persona que tenemos por ministro de Transportes ya ha insinuado que los maquinistas están un poco pirados.

    Tampoco eso, ¿no? Entiendo que se refiere a un estado de ánimo de desolación por ver a compañeros muertos mientras trabajaban.

    Coño, nadie convoca una huelga por estar desolados xD
  • Yo en su situación lo estaría (y cabreado) y me iría de cabeza a la huelga.
  • Yo no sé si Grok lleva razón, pero hay platos que necesitan años, muchos, de cocción...

  • Inversión no es mantenimiento, pero buen intento.

  • El resultado de la inversión:



    Si esto no es tercermundista yo ya no sé.
  • Tarrou escribió : »
    Yo en su situación lo estaría (y cabreado) y me iría de cabeza a la huelga.

    Y yo. Por llevar tanto tiempo advirtiendo sobre los problemas del ferrocarril en España sin que las autoridades hagan ni puto caso con el resultado que hemos visto. Y que encima el ministro del ramo tenga la poca vergüenza de decir que la convocatoria se debe a mi estado anínimo y no al estado de las vías.
  • La comparación Rajoy/Sánchez en inversión y mantenimiento de infraestructura tiene 3 fallos

    Época Rajoy, el estado no tiene ningún céntimo, época Sánchez ingresos máximos por impuestos.

    Época Rajoy la actividad férrea es mucho más reducida que en la época Sánchez, hoy se necesita más inversión y más mantenimiento que en 2016.

    Y la más importante, Rajoy está en su casa y el PP perdió 2 elecciones.

    Quiero un presidente como el canadiense, y me obligan a elegir entre Trump o Maduro. :(
  • Inde escribió : »
    Vlish escribió : »
    Tampoco se sabe porque se suspende toda la red de Rodalias en Catalunya, porque el accidente de ayer parece, yo ya no afirmo nada, que fue consecuencia de las lluvias en un punto concreto.

    Estás mezclando churras con merinas. En tu comentario dices que no se sabe porqué está cerrado rodalies, cuando se ha explicado claramente el por qué. Porqué hay que revisar toda la infraestructura.

    Luego están otros temas, si la acción es correcta (si hay peligro de accidente debido a las lluvias, me parece mucho mas sensato cerrar rodalíes para asegurar las vías que mantenerlas abiertas para aparentar normalidad).

    Y, para terminar, la infraestructura de rodalies es una mierda? COMO LA COPA DE UN PINO. No será que los catalanes no llevemos años y años de peticiones para solo recibir promesas, presupuestos hinchados y nulas ejecuciones.

    inversionapertura646.jpg

    Un esfuerzo inversor asimétrico: apenas se han ejecutado dos de cada 10 euros presupuestados desde 2018 para la red andaluza frente a los siete de Cataluña
  • Albur escribió : »
    Inversión no es mantenimiento, pero buen intento.

    Cierto, para mantener no hay que invertir

    ¿Era así?
  • editado 22 de enero PM
    Son conceptos diferentes.

    Por cierto, si lo que se quiere es diluir responsabilidades o refrescarnos quiénes son los malos de verdad, no hace falta tirarse triples. En 2013 hubo otro accidente de AVE aún más grave que este, que acabó con condenas al maquinista y al responsable de seguridad de Adif y que en mi opinión (lo dije en este mismo foro, podéis buscarlo) era 99,9999% responsabilidad de Adif y políticamente del gobierno del PP.
  • Estaría bien esperar al informe pericial antes de derimir responsabilidades...

    Y esto es un ejemplo de la política de hoy en día en Europa:

  • https://www.elmundo.es/economia/2026/01/22/6970f8b0e85eceee168b458c.html

    Basta con el título, han hecho más daño al comercio internacional que todos los aranceles de Trump juntos, felicidades a los ganadores.
  • editado 22 de enero PM
    Vlish escribió : »
    https://www.elmundo.es/economia/2026/01/22/6970f8b0e85eceee168b458c.html

    Basta con el título, han hecho más daño al comercio internacional que todos los aranceles de Trump juntos, felicidades a los ganadores.

    El titular es engañoso, como siempre. El acuerdo con Mercosur continúa adelante hasta que en 2 años los tribunales le den el ok, y si es que no, será porque no es legal.
  • tricky2k escribió : »
    Albur escribió : »
    Inversión no es mantenimiento, pero buen intento.

    Cierto, para mantener no hay que invertir

    ¿Era así?

    Más complicado: hay que mantener sin invertir y bajando impuestos, por supuesto.
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